COMPAÑEROS EDUCADORES     
EN EL CENTRO CORE     


La educación por compañeros es una parte vital e importante de los servicios para la gente con VIH en el Centro CORE. Los Compañeros Educadores en el Centro CORE son VIH positivos y han completado varios meses de clases sobre transmisión del VIH, pruebas de VIH, y prevención del VIH y de las enfermedades de transmisión sexual. Ellos son un grupo de individuos dedicados procedentes de una amplia variedad de orígenes. En la Clínica del Centro CORE, ellos ayudan a reducir la brecha entre los pacientes y el personal profesional. Ellos también dan educación externa en la comunidad en lugares donde la mayoría de los trabajadores profesionales de la salud se sentirían incómodos o no serían bienvenidos, como los lugares donde las drogas se usan activamente.

Varios de los Compañeros Educadores aceptaron compartir sus experiencias con el público en línea. Sus historias son inspiradoras.


La historia de E. J.:

P) ¿Cómo te involucraste en el Programa de Educación por Compañeros en el Centro CORE? R) Cuando vine por primera vez a la clínica, no conocía nada excepto las calles. Estaba usando drogas y era adicta a ellas. Vine a la clínica después de que mi amigo seguía regresando a las calles y me decía que debía ir y someterme a una prueba y conseguir ayuda. Pero no lo escuché por un largo tiempo.

P) ¿Por qué no lo escuchabas? R) Miedo y negación. Yo estaba en un estado de negación. Pero él seguía regresando a las calles, y estaba mejorando, y me decía que consiguiera ayuda para mí.

Cuando finalmente vine a la clínica, me atendió un Asistente de Médico, quien era una mujer, en la Clínica para Mujeres. Ella trató arduamente de ayudarme y averiguar qué estaba pasando conmigo, pero yo no me podía mantener despierta. Simplemente me quedaba dormida mientras ella me hablaba. Yo pesaba solamente 87 libras y me veía muy mal, muy enferma. Por lo tanto estaban preocupados por mí. La asistente fue con la enfermera, y le dijo, "No sé qué hacer con esta nueva paciente, E. J. Sigue quedándose dormida. No puedo hacer hada con ella." Ella en verdad quería ayudarme, y eso hizo una gran diferencia para mí.

Entonces la enfermera habló conmigo. Y ella me dijo, "E. J., necesitas entrar en este programa de tratamiento contra las drogas, CC Hope". Yo había estado en programas de tratamiento contra las drogas... pero esos programas no funcionaron. Yo me había limpiado antes pero lo había hecho por otras personas. Y después, había vuelto a usar drogas.

P) ¿Tuviste éxito en deshacerte de las drogas esta vez?

R) En CC Hope, fue diferente. Después de que la asistente habló conmigo y de que la enfermera habló conmigo, yo decidí que quería vivir. Y si quería vivir, necesitaba dejar las drogas. Tuve la ayuda de Dios. Y lo hice por mí misma, porque quería vivir. No dejé de usar las drogas por otra gente, lo hice por mí misma.

De manera que, seguí viviendo en la casa de drogas mientras las dejaba. Las drogas estaban a mi alrededor, pero eso no importaba, yo no las usaba. Tomé la decisión de no usarlas, de modo que no lo hice. Asistí a CC Hope. Es un programa de tratamiento contra drogas para gente con VIH en el Centro CORE. Aprendí sobre lo que las drogas le hacen a tu cuerpo. Había estado usando drogas por años, pero no conocía los efectos dañinos que le hacen a tu cuerpo. Aprendí sobre VIH y sobre cómo las drogas debilitan tu sistema inmunológico.

Me gradué de CC Hope y obtuve un certificado. Entonces, necesitaba algo que hacer con mi tiempo libre. Sabía que si no llenaba mi tiempo libre, podría regresar a las calles.

Así es que me convertí en voluntaria y visitaba pacientes VIH positivos en la Sala 20 del Hospital del Condado de Cook. Algunos de esos pacientes estaban asustados y solos en el hospital. Les dije que yo era VIH positiva, y que solía usar drogas pero que ahora estaba limpia. Les hablé sobre el VIH y lo que le hace a tu cuerpo y cómo puedes mejorar con medicinas. Y a los que usaban drogas les hablé sobre cómo dejarlas.

P) ¿Cómo respondieron los pacientes del hospital a lo que les dijiste sobre tí?

R) Ellos se sentían bien de que les hablara. Muchos de ellos estaban sorprendidos de que yo fuera VIH positiva y de que utilizara drogas. No lo podían creer al principio. Decían que me veía demasiado bien. Yo les dije que solía pesar 87 libras y no lo podían creer porque no me veía enferma. Ellos creían que ser VIH positivo significa que vas a morir, una sentencia de muerte. Y yo no me veía como si me fuera a morir.

Después de eso, cuando la Directora de Educación de la Salud comenzó una clase para Compañeros Educadores, yo me inscribí. Debes tener una cierta cantidad de tiempo limpio, el cual yo tenía. Y aprendí mucho. Entonces empecé a trabajar en la clínica.

P) ¿Qué hacías en la clínica como Compañero Educador?

R) Saludaba a los pacientes nuevos, y les decía lo que necesitaban saber sobre el VIH. Les decía que soy VIH positiva, y que solía usar drogas y cuánto tiempo llevaba limpia. Les decía que si usas drogas y eres VIH, puedes VIVIR si te limpias. Ellos no podían creer que soy VIH positiva, y que usaba drogas. Y les decía a los pacientes que si yo había podido limpiarme y me cuidaba bien a mí misma, también ellos podían. Trataba de mostrarme como modelo, y animaba a la gente. Muchos de los pacientes me conocen, y cuando regresan, me buscan a mí, E. J.


La historia de Vaughn Upchurch

Vaughn Upchurch ha sido un Compañero Educador desde que el Programa de Educación por Compañeros comenzó en 1992, aquí comparte sus pensamientos con los lectores en línea:

P) ¿Vaughn, qué es la Educación por Compañeros?

R) La Educación por Compañeros es donde educamos a nuestros compañeros, quienes son las personas impactadas por el VIH como nosotros.

P)¿Cómo empezó la Educación por Compañeros?

R) Fue iniciada por la Directora de Educación de la Salud, Claire Addams, en 1992. Esta fue la manera como pudimos alcanzar a la comunidad para ayudar a la gente a reducir el riesgo de VIH y SIDA. Estábamos principalmente en la comunidad homosexual porque ahí es donde estaba la epidemia en su inicio. Fuimos a las casas de baños, hablamos sobre prácticas de sexo seguro y repartimos condones. Queremos que la gente que tenga sexo lo tenga de una manera más segura. No hay sexo totalmente seguro, pero puedes hacer al sexo más seguro.

P) ¿Cómo te recibían en las casas de baños de homosexuales?

R) Al principio, con frialdad. Después de varias veces, los clientes de las casas de baño tenían menos sospechas y confiaban en nosotros.

P) ¿Podría una persona profesionalmente entrenada, digamos un doctor o una enfermera, hacer el trabajo que los Compañeros Educadores hicieron en las casas de baños?

R) No. Tenía que ser un compañero. La gente no se relaja tanto con un profesional como con un compañero. Podemos estar en el mismo nivel de entendimiento porque compartimos experiencias. Mientras la epidemia cambiaba, nosotros cambiamos el enfoque de nuestro alcance a la gente de color.

P) ¿Alcanzaron a los usuarios de drogas?

R) Sí, desde el principio íbamos a las galerías de inyección (shooting galleries) y a los edificios abandonados porque esos eran los lugares donde sabíamos que la gente usaba drogas. Ya que éramos sus compañeros, sabíamos dónde estaban esos lugares. Al principio nos recibieron con muchas sospechas.

De modo que trabajábamos en el camión de intercambio de agujas. Hablábamos sobre la prevención del VIH con la gente que venía a cambiar agujas usadas por otras limpias. De nuevo, fuimos recibidos con frialdad al principio.

Éramos persistentes porque queríamos llevar el mensaje de que la gente estaba muriendo. Persistimos porque era importante, porque tratar de salvar vidas es muy importante. Debido a nuestra persistencia eventualmente las leyes cambiaron, después de 8 ó 9 años, en el sentido de que puedes obtener agujas sin una receta. La gente sabe que esto fue gracias a los Compañeros Educadores.

P) ¿Qué otros obstáculos enfrentaste mientras dabas la Educación por Compañeros en la comunidad?

R) Cuando hablábamos con la gente acerca de obtener tratamiento contra las drogas y el uso más seguro de las drogas, eso no les gustaba a los distribuidores de drogas. Lo que queríamos que la gente hiciera podría llevar a la disminución en los ingresos de los distribuidores de drogas.

También, al principio no le agradábamos a la policía porque pensaban que nosotros estábamos contribuyendo al uso de drogas. Ellos decían que estábamos contribuyendo a que la gente consumiera drogas. Tuvimos que educar a la policía. Fuimos a la estación de policía y les dimos educación. Después de eso, obtuvimos la cooperación de la policía.

P) ¿Qué te motivó a hacer este trabajo tan difícil?

R) Lo que me motivó fue cuando me infecté de VIH, cuando supe por primera vez que era positivo, y no tenía nadie con quien hablar. Nadie. Estaba solo. No quería que la gente en mi comunidad estuviera sola. Vi una necesidad y traté de llenar esa necesidad.

P) Suena como si hubieras sentido que tenías una misión.

R) Sí, y todavía me siento de la misma manera. Originalmente, me entrenaron como consejero sobre abuso de substancias. Cuando hacía ese trabajo, todos en mi comunidad veían el VIH como un problema de los homosexuales blancos. Esa fue la necesidad que vi, educar a mi comunidad Afro-americana en el sentido de que el VIH nos estaba impactando.

Espero que todos los que practican conductas inseguras se hagan un examen de enfermedades infecciosas, tales como el de VIH y las de Enfermedades Transmitidas Sexualmente, la hepatitis C y la hepatitis B. Especialmente, la gente en las comunidades Afro-americanas y Latinas porque son los que están en mayor riesgo. Es la única manera en la que reduciremos la ola de este virus.


La historia de J. B.

J. B. es un hombre que vino al Programa de Educación por Compañeros del Centro CORE después de ser un Compañero Educador en la cárcel. Esto es lo que dice sobre la Educación por Compañeros:

P) ¿Cómo te involucraste en la Educación por Compañeros?

R) Me involucré en la Educación por Compañeros en el centro correccional. Ahí estudié y cumplí con el currículum necesario para los Compañeros Educadores. Entonces, después de que acabé el tratamiento en CC Hope, y estuve más tiempo limpio, quise aprender más sobre el VIH, y tomé el curso de Compañeros Educadores ahí.

P) En tu opinión, ¿qué es importante acerca de este trabajo?

R) La herramienta más importante para detener el VIH es el conocimiento. Pienso que mientras más información veraz tengan, que mientras más sepan sobre el VIH y las Enfermedades Sexualmente Transmitidas, estarán mejor equipados para prevenir las infecciones. Entonces, ellos podrán pasar este conocimiento a los otros.

P) ¿Piensas que los Compañeros Educadores tienen más éxito que los profesionales en alcanzar a la gente que está en riesgo debido al VIH?

R) Pienso que los Compañeros Educadores tienen más éxito porque la gente acude a los profesionales de la salud cuando está enferma. Y nosotros tratamos de conocer a la gente como es, cualesquiera que sean sus condiciones de vida: en el autobús, en las paradas de autobús, en las esquinas. Llamamos su atención en el sentido de que esto es algo que necesitan saber aún cuando no estén enfermos.

P) ¿Cuál es tu motivación para realizar la Educación por Compañeros?

R) Estoy motivado para eliminar los mitos, para darle herramientas a la gente para prevenir que caigan enfermos. No quiero que nadie contraiga ninguna enfermedad como el VIH.

P) ¿El ser un Compañero Educador te ha cambiado? ¿Cuáles son las recompensas de este trabajo?

R) La recompensa es la satisfacción de llenar una necesidad. He alcanzado un sentido de esperanza. Antes de que comenzara a ser un Compañero Educador, me sentía desesperanzado. Yo no tenía una causa, nada que pudiera beneficiar a nadie ni a mí mismo. Ser un Compañero Educador me dio el camino y la esperanza para alcanzar mis metas. Y me dio el poder de ir más y más lejos.


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