Meds

Dependencia química

La dependencia química, algunas veces llamada uso de substancias, sucede cuando una persona utiliza el alcohol o las drogas de una forma riesgosa o peligrosa. Por ejemplo, el alcohol es legal, pero conducir un auto con alcohol en el cuerpo es muy peligroso e ilegal. Beber más de 2 tragos al día es un riesgo para la salud. El uso tanto del alcohol como de las drogas puede llevar al abuso o la dependencia. El uso excesivo de drogas o alcohol lleva a muchos peligros, incluyendo el incrementar sus posibilidades de ser infectado con VIH. Los servicios de Dependencia Química ayudan a gente que abusa o que es dependiente de las drogas y/o el alcohol.

La gente que está borracha o drogada frecuentemente tiene poco sentido común. Por ejemplo:

  • Un hombre que está sobrio planea usar condones con su pareja para protegerse ambos de las infecciones. Después de algunos tragos o de fumar algo ("rock"), el cerebro trabaja más lentamente, la inteligencia del hombre baja de velocidad, las emociones e impulsos de búsqueda de placer se vuelven más importantes que la seguridad. El sentido común puede salir por la ventana y los condones no serán utilizados.

  • Una mujer que fue educada en la iglesia para respetarse a sí misma puede encontrarse con que, bajo la influencia del crack, intercambia sexo por drogas.

  • Un hombre homosexual que ha sido VIH negativo durante años se vuelve positivo después de que bebió mucho durante la fiesta de cumpleaños de un amigo y de que tuvo sexo sin condón. Él no recuerda exactamente qué sucedió, pero ahora tendrá que vivir con el VIH por el resto de su vida.

  • Muchos usuarios de drogas intravenosas le dirán que es peligroso llevar el equipo de inyección en la calle, de manera que frecuentemente se inyectan drogas en galerías de inyección ("shooting galleries") donde probablemente compartirán el "equipo" y probablemente no tendrán cloro a la mano para limpiar el "equipo" que están utilizando.

El alcohol y las drogas utilizados por personas que ya son VIH positivas puede llevar a otros riesgos. Primero, si usted es adicto a las drogas o al alcohol, estos químicos se convierten en lo más importante de su vida. Drogarse será la prioridad, estará a la cabeza de su lista de cosas que hacer, mientras que los buenos hábitos de salud y el cuidado médico pueden caer hasta el fondo de su lista. Segundo, el abuso de las drogas y el alcohol debilita las defensas del cuerpo. Tercero, el peligro de infectar con VIH a otras personas que a usted le importan se incrementa si está drogado o borracho.

Si usted está infectado con VIH, utilizar drogas y alcohol puede empeorar su salud ya sea directa o indirectamente. La Dra. Felicity LaBoy, Coordinadora de los Servicios de Dependencia Química en el Centro CORE, dice que el alcohol y las drogas pueden debilitar las defensas del cuerpo, ya sea por efectos directos sobre el sistema inmunológico o por los estilos de vida poco saludables que son comunes a los usuarios de substancias.

Los estudios han mostrado que varias drogas, incluyendo el alcohol, la marihuana y la cocaína, pueden reducir directamente las defensas de su cuerpo o su sistema inmunológico. Los hábitos comunes en el estilo de vida de los usuarios de drogas y alcohol o de los usuarios de alcohol y drogas en exceso pueden debilitar el cuerpo. Por ejemplo, la gente que usa drogas o alcohol frecuentemente come comida chatarra, no obtiene un descanso adecuado y no se ejercita lo suficiente. También es común la exposición a otras infecciones.

Un ejemplo de un problema de salud serio causado por el uso de drogas intravenosas es la endocarditis, causada por gérmenes o microorganismos que entran a su sangre en donde las drogas son inyectadas. Los gérmenes se pueden mover a través del sistema sanguíneo e infectan las válvulas cardíacas. Esto puede llevar a un daño permanente en las válvulas cardíacas. Otros ejemplos son la hepatitis B y C, las cuales son infecciones del hígado. Las hepatitis B y C son comunes en los usuarios de drogas, especialmente en usuarios de drogas por inyección o intravenosas. Estas infecciones del hígado se pueden hacer mucho peores cuando se bebe, aún si son cantidades pequeñas de alcohol.

Tomar medicamentos contra el VIH puede mantener su salud y prolongar su vida. Pero el tratamiento del VIH requiere que mantenga citas regulares con el médico, hacerse pruebas de laboratorio y de otro tipo regularmente, tomar hasta tres tipos de medicinas dos o más veces al día, y obtener cuidados médicos para sus enfermedades de inmediato. Mucha gente que abusó de las drogas y el alcohol y que está en recuperación admite que se necesitan una mente y un cuerpo sobrios para mantener tales hábitos de salud.

Desde 1997, la tasa de muertes por SIDA cayó dramáticamente en Chicago debido a la aprobación de medicinas contra el VIH más efectivas. Mucha gente con VIH y SIDA está viviendo una vida más saludable.

Desafortunadamente, la gente VIH positiva que abusa de las drogas y el alcohol son quienes más frecuentemente terminan en el hospital. Ellos cuidan su "hábito" e ignoran su salud. Quienes abusan de las substancias comúnmente esperan para obtener ayuda hasta que están tan enfermos que necesitan ser hospitalizados y entonces raramente mantienen sus citas de seguimiento en la clínica después de que se les da de alta. Si las drogas y el alcohol son un problema en su vida, ya sea que esté en riesgo de exposición al VIH o si ya está infectado, ¡usted debe obtener ayuda! Su vida y su bienestar son valiosos y la vida puede ser mejor para usted. Busque tratamiento para su problema de drogas y alcohol y hágase una prueba de VIH.

El programa de tratamiento para Dependencia Química en el Centro CORE evaluará sus necesidades, le iniciará en el nivel de tratamiento que necesita, o lo referirá a los servicios de tratamiento comunitarios si el conjunto de servicios proporcionados en el Centro CORE no puede cumplir con sus necesidades. Los Servicios de Dependencia Química del Centro CORE son únicos porque todos los clientes están infectados por el VIH. Muchos clientes de CORE han descrito que se sienten a gusto en este ambiente, compartiendo sus preocupaciones acerca de ser VIH positivos, sobre sus problemas de adicción, y cómo se conectan estos dos temas tan importantes. Para más información sobre las pruebas de VIH y la prevención en el Centro CORE, llame al (312) 572-4500. Para una descripción de los Servicios de Dependencia Química en el CORE, llame al (312) 572-4820.


Vea nuestros VÍNCULOS CORE a la Red para más información sobre VIH/SIDA.

Regreso a Inicio de Recursos CORE al Consumidor


© Centro CORE